martes, 9 de agosto de 2011

Un angustioso final para Colombia


Colombia 3-2 Costa Rica

En un verdadero partidazo en Bogotá, la selección de Colombia doblegó 3-2 a Costa Rica y se aseguró un lugar en los cuartos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Los Ticos estuvieron cerca de dar la campanada en la fría noche del 9 de agosto, pero no supieron mantener un marcador favorable y se marchan del certamen con las manos vacías.

Los cinco goles se produjeron en un complemento espectacular, que tuvo vuelcos en el marcador, situaciones de peligro y una definición agónica a cargo de James Rodríguez, quien anotó un tiro penal en el tercer minuto agregado al reglamentario.

De ida y vuelta
Tal como marca el resultado, colombianos y costarricenses protagonizaron un partido reñido, bien jugado y con varias situaciones de gol en la fría noche de El Campín. Los cafeteros, siempre comandados por Michael Ortega, lucieron más peligrosos en sus avances, pero dejaron ciertos espacios en defensa que pudieron haber sido aprovechados por los Ticos, carentes de precisión a la hora del pase final.

El equipo de Ronald González comenzó a dormir el juego con pases cortos en el mediocampo y también tuvo sus opciones: la más clara en los pies de Joel Campbell, quien estrelló un estupendo tiro libre en el travesaño de un Cristian Bonilla vencido.

La respuesta no tardó en llegar. Para no ser menos, Valencia también probó de lejos y estampó su remate en el larguero ante la espectacular y estéril volada de Cruz.  El final de esa primera etapa fue vibrante y de ida y vuelta, digno de una instancia definitoria.

Lluvia de emociones
La segunda parte tuvo un inicio similar a la primera, con una diferencia sustancial: en uno de sus primeros ataques, Colombia logró quebrar a la defensa Tica. Ortega envió un pase preciso entre los centrales costarricenses bien capitalizado por Muriel, quien punteó ante la salida desesperada de Cruz para abrir el marcador (1-0, 56’).

Parecía abrirse otra jornada de fiesta para los de Eduardo Lara, que no contaban con lo que estaba por suceder. John Ruiz, que había desperdiciado un par de contragolpes en la primera parte, estuvo preciso esta vez para definir cruzado tras un pase largo a las espaldas de la defensa (1-1, 63’). El silencio en El Campín estremeció a los cafeteros, que antes de acomodarse en el campo, volvían a sufrir un nuevo golpe, esta vez por parte de Mynor Escoe (1-2, 65’).

Los nervios comenzaron a apoderarse de los jugadores de Lara que, pese a todo, mantuvieron los dientes apretados y llegaron al empate en una patriada del capitán Pedro Franco, quien ganó de cabeza en el área para dejar todo como al principio (2-2, 79’).

Parecía que nos marchábamos al alargue, pero la noche tenía un giro más para entregar: el ingresado Duvan Zapata fue derribado dentro del área y el árbitro Mark Clattenburg sancionó penal que James Rodríguez, con su frialdad habitual, transformó en gol, victoria y clasificación para los cafeteros (3-2, 90’ + 3).