sábado, 13 de agosto de 2011

Colombia cayó eliminada ante México con un contundente 1-3


La selección de México se convirtió en sorpresiva semifinalista de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA al imponerse 3-1 al local, Colombia, en el encuentro disputado el 13 de agosto en El Campín de Bogotá. El Tri, que espera rival para la próxima instancia, aprovechó su oficio y golpeó en los momentos justos para dejar a los cafeteros fuera del certamen. 

Presión y sorpresa
La primera parte comenzó con la presión habitual del conjunto local, apoyado por un público enfervorizado. James Rodríguez y Michael Ortega manejaban los hilos mientras que Luis Muriel y Duvan Zapata, reemplazante de José Valencia, abrían espacios en la ofensiva.

Por su parte, México intentaba dormir el juego en el mediocampo aunque, superado por los volantes cafeteros, sufría en defensa. La primera situación seria de riesgo llegó en los pies de Muriel, quien probó desde lejos y exigió una buena reacción de José Rodríguez para enviar el balón al tiro de esquina.

Las aproximaciones peligrosas comenzaron a sucederse una tras otra en el arco azteca: Héctor Quiñones lo perdió dos veces, la segunda tras un delicioso pase de Muriel, y Luciano Ospina casi marca de cabeza. Parecía que llegaba el primer tanto, cuando apareció la sorpresa…

Juan Carlos Chávez sorprendió al reemplazar a Alan Pulido por Edson Rivera -de peso en el resultado final- y en la jugada siguiente se abrió el marcador: el árbitro Cuneyt Cakir vio falta de Juan Cabezas a Diego Reyes dentro del área y marcó penal. Erick Torres, con frialdad, cambió la pena por gol y enmudeció a todo Colombia (1-0, 38’).

El tanto serenó a los mexicanos que cerca estuvieron de aumentar la ventaja : Ulises Dávila demostró todo su talento para dejar atrás a tres defensores y exigir a Cristian Bonilla, quien voló a su derecha y envió el balón al tiro de esquina.

Emociones al por mayor
Colombia se convirtió en un manojo de nervios en el complemento. Apurado por su gente, el equipo de Eduardo Lara buscó por todos los sectores pero chocó con un México bien parado y sereno, capaz de lastimar de contra.

Dávila, Torres y compañía fallaron en el último toque en reiteradas oportunidades, algo que la diosa fortuna no acostumbra a perdonar: cuando menos se lo esperaba, un remate lejano y sin complicaciones de Zapata le pasó inexplicablemente entre las piernas a Rodríguez para transformarse en un empate tan insólito como festejado (1-1, 60’).

La alegría duró poco, pues tras un período de reacomodamiento y estudio mutuo, México volvió a golpear. En esta oportunidad, gracias a un certero cabezazo de Edson Rivera luego de un tiro de esquina ejecutado con justeza por Dávila (2-1, 69’).

El Campín volvió a convertirse en un hervidero y Colombia fue a por todas en busca de la hazaña. Ortega estuvo cerca con un zurdazo que se perdió lamiendo el poste izquierdo de Rodríguez, escena repetida con el travesaño tras un interesante tiro libre de James. No alcanzaría: el partido se fue con los colombianos apostando a Fabián Castillo y José Valencia en la ofensiva y los mexicanos volviendo a golpear de contra: Rivera un vez más, esta vez con un remate lejano, cerró el marcador (3-1, 88').

Con el 1-3 final, los colombianos se despidieron de su sueño de campeonato, mientras que el Tri aseguró su pasaje a la semifinal del próximo 17 de agosto en Pereira ante el vencedor del duelo entre brasileños y españoles.