lunes, 25 de julio de 2011

Mejía, un joven veterano


A los 20 años, es normal que a los futbolistas aún se les considere novatos. Pero no siempre es el caso. Luis Mejía, guardameta de la selección de Panamá que disputará la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Colombia 2011, tiene un currículum que envidiaría la gran mayoría de los futbolistas en el orbe.
Se estrenó en la arena internacional cuando apenas había cumplido 16, en Canadá 2007, donde fue el titular indiscutible de la escuadra canalera. Dos años más tarde, disputó la eliminatoria para Egipto 2009, pero el equipo no consiguió su pase. Ahora, vuelve al máximo escenario Sub-20 como capitán, con ganas de hacer historia. Entretanto, milita ya en el Toulouse del futbol francés y es el portero suplente de la selección absoluta.

Sin miedo alguno
Para empezar, Mejía nos explica cómo ha sido el sendero rumbo a Colombia. “Estamos en la recta final de la preparación del equipo, tenemos que corregir un par de cositas para llegar al Mundial de la mejor forma, pero vamos por buen camino”, afirma con optimismo.
Los rivales de la selección panameña vienen de distintas partes del mundo, y tienen currículum variado, pero para el capitán, la descripción es la misma: respeto. “La verdad es que no sabemos mucho de Austria ni de Egipto, pero si llegaron al Mundial sin duda es por algo. Conocemos la gran selección que tiene Brasil, la hemos visto jugar en el sudamericano. A todos los respetamos, pero nos vamos a dar a respetar también. No tenemos miedo y estamos muy motivados”.
Máxima valentía, grandes resultados
En su carrera, Mejía ha mostrado un valor sorprendente para su corta edad. Su historia es tan atípica como ejemplar, y dejemos que sea él quien la cuente. “Mi representante, que es uruguayo, me vio jugar en Canadá 2007 y me propuso ir al futbol de su país. Acepté y me fui al Fénix, cuando sólo tenía 16 años. Tuve que dejar a mi familia, a mi novia… pero esos 6 meses que tuve no los voy a olvidar, ahí se me abrieron las puertas grandes, y fue gracias a eso que pude fichar con el Toulouse”.
Por el momento, las cosas en la escuadra blanquivioleta no han salido del todo bien. “Llegué como refuerzo en invierno pasado, pero no se me brindó la oportunidad que quería para poder mostrarme y no jugué ni un solo partido”, se lamenta. Sin embargo, se niega a tirar la toalla. “Toulouse es una de las mejores ciudades de Francia, con una gran cultura, muy bonita, aunque el rugby es el deporte fuerte, hay un buen proyecto y creo que haremos cosas grandes. Yo por el momento seguiré entrenando fuerte para ganarme mi lugar”.
Pocos equipos en Colombia 2011 pueden presumir de tener a jugadores con experiencia en estas lides. Bajo esa óptica, Mejía compara a esta escuadra panameña con la que jugó hace cuatro años. “La diferencia es que en aquel entonces no había muchos jugadores en el exterior. Ahora tenemos gente en Uruguay, Italia, yo en Francia, hasta en República Checa. Jugar fuera nos está dando experiencia y eso sin duda se va a reflejar en la cancha”.
Y es precisamente esa experiencia adquirida, la que le permite al portero ser una referencia para sus compañeros, y el ejemplo a seguir para hacer historia en Colombia. “He tenido la suerte de enfrentar a jugadores importantes como el Kun Agüero, Mauro Zárate, Ángel Di María, Éver Banega, tengo ese plus pero eso no me hace más que nadie. A veces algunos de mis compañeros me preguntan que cómo es el Mundial, cómo se vive, y yo trato de apoyarlos en todo. Ese es el objetivo, que estemos mentalizados para poder hacer historia”.
Así, no hay que perder de vista a este joven veterano. Sin duda, uno de los nombres a seguir en el ya inminente espectáculo de Colombia 2011.